Honorable Representante:
 Alberto Tejada Echeverri.

Hace 120 años nació un pequeño negocio de imprenta, que hoy se ha convertido en una de las empresas multilatinas más reconocidas de Colombia. Me refiero a Carvajal S.A.

Carvajal empresa es la demostración de que no todas las acciones empresariales de las grandes compañías son abusivas, degradantes y oportunistas con la sociedad en la que nacen y se consolidan. Su slogan «Carvajal hace las cosas bien», hoy se ha transformado en “Impulsar el desarrollo económico y social, haciendo las cosas bien”, demuestran la voluntad de construir país, sin desfallecer, manteniendo su filosofía y sus mejores prácticas durante más de un siglo. Una verdadera transformación regional y nacional. Colombia necesita empresas como Carvajal S.A. Para sus colaboradores y empleados, que son hoy más de 16000, su pertenencia la estimula la «reputación que genera orgullo, el ambiente que genera oportunidades y la solidez que genera bienestar».

La economía social de mercado, y su espejo en comunidades, la economía social, son prueba de que «si se puede», hacer capitalismo con beneficios sociales. El problema no es el ánimo de lucro, el desafío es, cuánto de estos beneficios se reinvierten en capital social, es decir, en bienestar, en confianza, en sentido de identidad, allí, en los territorios en los que medianas y grandes empresas como Carvajal, tienen sus bases originales y activas de operación.

Propongo a empresas como Carvajal, liderar una especie de toma territorial, en la que periódicamente los empresarios, no los funcionarios, vayan a conocer cómo es que viven las comunidades y, especialmente, los más jóvenes, y les disputen con sus historias de vida y con sus ejemplos demostrables, el liderazgo a emular, a los grupos criminales de todo orden, que solo buscan a la juventud como carne de cañon y nada más.

Propongo a empresas como Carvajal, liderar el concurso de otros empresarios de su magnitud y experticia, para ir a los territorios, como por ejemplo, Buenaventura, a montar de nuevo medianas y grandes empresas que puedan ofrecer no 10, sino más bien, 100, 300, 500, 1000 puestos de trabajo estables y prometedores. Lo que está haciendo ahora mismo en Yumbo, con la planta de pulpa, va por el camino que insinúo.

Conozco la filosofía y las prácticas de Carvajal empresa, porque cuando el padre Daniel comenzó en Cali la obra social CECAN, tuvo de parte de los mayores de la familia, todo el apoyo. Mientras yo estuve al frente de la organización también recibimos el respaldo de la empresa, particularmente de los mayores, y conozco muchas historias de vida, de compatriotas comunes y corrientes, que se han proyectado ellos y sus familias, de la mano de estos empresarios.

Quizas el nuevo reto no es el capitalismo neoliberal y duro. Tampoco el socialismo experimental. El foco ahora es la producción de la riqueza -no solo económica-, el lucro monetario, social y cultural que genera, ¿para quién es? ¿quién y en qué proporción lo disfruta?

Una sociedad con equidad, no es lo mismo que una sociedad igualitaria. Necesitamos equidad, los mismos partidores de desarrollo para todos los nacionales. Si éstos están garantizados, lo demás es trabajo mancomunado del individuo, las comunidades, los empresarios y el gobierno, no mediante la sola voluntad de sus funcionarios, sino mediante la implementación de políticas públicas coherentes a la coyuntura y a la prospectiva de país que soñamos.

En síntesis, tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario.

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